• Indicaciones para un uso correcto de los contenedores de reciclaje

    Importancia de la gestión de residuos hoy en día

    El respeto por el medio ambiente y la gestión de los residuos son claros protagonistas de la sociedad de hoy en día, y como consecuencia, uno de los mayores retos de la misma es la lucha contra la degradación y destrucción de nuestro planeta.

    Entre las muchas herramientas con las que contamos para llevar a cabo esta tarea, se encuentran los cubos y contenedores de reciclaje con sus variantes según el tipo de residuo a reciclar.

    Obviando las tres R´s (reducir, reutilizar y reciclar), pues consideramos que debe ser una máxima para todos los individuos de la sociedad moderna, nos centraremos directamente en estudiar el destino de cada residuo según su tipología y procedencia. Existen hasta 6 tipos de contenedores diferentes según las variables mencionadas anteriormente.

     Contenedores según los tipos de residuos

    Gestión de residuos

    En primer lugar, el contenedor amarillo. Quizás el más conocido por la importancia del reciclado de su continente: el plástico. A grandes rasgos, podemos depositar en este contenedor todo tipo de envases de plástico y metálicos, briks, bolsas de plástico, el “corcho blanco” o “poliespán” de los embalajes o las cajas, etc. Importante saber qué depositar en el contenedor amarillo, pero más aún quizás saber qué no debemos depositar en el mismo: productos de plástico metal que no son envases; las cintas de vídeo, los CDs o todo tipo de juguetes de plástico.

    En cuanto al contenedor azul, destinado al reciclado de papel y el cartón, representa aproximadamente un 18% del total de residuos. Un dato interesante pero comprensible si tenemos en cuenta la destrucción de papel confidencial en empresas. ¿Qué no podemos tirar en el contenedor azul? En ningún caso debemos tirar en él restos de poda, servilletas sucias, juguetes, papel de aluminio, briks o pañales.

    El contenedor verde podría decirse que es el que menos complicaciones o confusiones genera en cuanto a los residuos a depositar. En líneas generales acepta todo tipo de vidrios, excluyendo bombillas, vajillas, cristales rotos y tubos fluorescentes. Simple.

    El contenedor orgánico, marrón o naranja según el punto geográfico, es quizás el menos conocido puesto que aún no está instalado en la totalidad de la población. Menos conocido pero no menos importante. Desechos orgánicos y residuos biodegradables son sus invitados. Nunca introducir en él polvo de barrer, colillas y cenizas; textil sanitario como pañales, compresas y tampones; y residuos de cura domésticos como tiritas, etc. En el año 2017 la gestión de residuos en Madrid estrenó este tipo de contenedores.

    En quinto lugar, el contenedor gris, el más utilizado y por así decirlo en el que depositamos los llamados “descartes”. Podemos tirar aquellos residuos que no sean envases o que no tengan un sistema específico de recogida en tu municipio. Por ejemplo: pañales, juguetes, vajilla, etc.

    Por último nos encontramos con los contenedores de residuos especiales. Éstos son los contenedores de ropa, los de complementos y calzado, los contenedores de pilas y los contenedores de medicamentos.

    Ya sabemos la teoría, ahora solo hace falta ponerla en práctica para hacer de nuestro planeta un lugar mejor en el que vivir.

     

     

     

     

     

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