Gran parte de los recursos que recibe periódicamente una empresa no se aprovechan como es debido. Ya se trate de capitales de inversión, incorporaciones de personal capacitado o compras de materia prima, con frecuencia se desperdician valiosos recursos y la producción anticipada no se puede lograr.
Cuando se lleva a cabo una labor especializada, en el marco de un proceso productivo, se tiene la tendencia a visualizar de modo erróneo el objetivo por alcanzar. No debe de ser lo primero la solventación inmediata de un problema. Por supuesto, es importante darle continuidad a una secuencia de producción, pero no al costo de sacrificar una perspectiva integral del proyecto empresarial que se defiende. Lo correcto en este caso es desarrollar una actividad en específico con eficiencia y concentración, pero siempre considerando el vínculo que tiene tal etapa de la línea de producción o administración de una empresa, con relación a la siguiente y sobre todo, con el rendimiento final que se desea.



