Las empresas sociales son una opción viable como solución a problemas como la pobreza. Se basan en crear negocios más orientados a cubrir gastos que a repartir dividendos y que también revierten beneficios sobre la sociedad. «Producir riqueza de forma indiscriminada no revierte directamente en la sociedad» y «los beneficios obtenidos se tienen que invertir ahora en sanar a la sociedad». cita el fundador del banco social basado en microcréditos, Grameen Bank.
Las alternativas al modelo de empresa tradicional son las Empresas de Inserción (EIS), cuya actuación se realiza con colectivos excluidos, y Centros Especiales de Empleo (CEE), para discapacitados. Según su Federación, el número de trabajadores empleados en nuestro país es de 3.000, de estos 1.800 son excluidos sociales. (más…)



